BJÖRK DIGITAL: SIMBIOSIS EMOCIONAL

Por Joaquín Tercero

En complemento con el álbum Vulnicura, de 2015, y dos conciertos en México, ambos cercanos en tiempo, pero diferentes en enfoque, Björk (sin necesidad de introducción formal), presenta en el Foto Museo Cuatro Caminos la exposición “Björk Digital”, un cluster del trabajo visual que, por supuesto con una pesada e innovadora carga tecnológica, integra la experiencia que la pérdida cronológica del amor de pareja significó para la artista. 

Con la única seguridad de que no se puede predecir lo que Björk hará, pero que lo hará de forma majestuosa, Vulnicura es una excelente documentación de la Björk comúnmente íntima, valiente y pasional, pero en esta ocasión más visceral y explícita en sus letras, lo que hace a esta etapa un tanto incómoda y fatalista, pero incuestionablemente hermosa; adicionada con la curiosidad de que todos queremos saber cómo el ejemplo perfecto de inteligencia emocional puede lidiar con una cuestión meramente humana. 

Uno de los atractivos y aportaciones más grandes de la artista es la capacidad analítica para comprender los fenómenos de cualquier origen y su influencia en diferentes niveles de conformación de la materia y el ser. Por supuesto, el enriquecimiento que esto da a la visión tan completa y compleja que siempre presenta en sus trabajos. En sentido estricto, el trabajo de Vulnicura en Björk Digital no tiene la misión única de que el espectador admire la idea visual que Björk tiene sobre cada tema, sino inducir la expresión de la experiencia emocional. Igualar sentimientos. 

Para resumir (y evitar spoilers), cada tema presentado contribuye a una valoración completa del álbum, y más importante, del mensaje que Björk pretende con esta entrega, para entenderlo, aprenderlo y aplicarlo. 

Black Lake, gracias a la distribución del sonido, permite hacer énfasis en la voz de Björk y en los beats, que durante la versión del álbum aparecen tímidos la mayor parte del tiempo, pero aquí se dejan conocer y sentir con facilidad. 

Stonemilker, simple y tranquilo, representa el primer acercamiento de Björk con la realidad virtual y, la introducción a la temática general del álbum. Casi la firma de un pacto de confidencialidad. 

Quicksand es un colorido e interesante resultado de la colaboración de Björk con genios japoneses. Un evento placentero e inquietante para los seguidores de ambas vertientes, y la clara evidencia del potencial que tiene la realidad virtual para el futuro.

 
 Foto por: Ewan Johnson y Santiago Felipe

Foto por: Ewan Johnson y Santiago Felipe

 

Mouth Mantra es el ejemplo perfecto de la visceralidad de Vulnicura, y la parte orgánica y fisiológica que Björk siempre incluye en sus trabajos. Si bien el tema gira alrededor de sus problemas vocales previos, representa y complementa bien la intensa opresión e incertidumbre que se vive en todo el álbum. Es claro que el sentir no solo es cuestión mental, sino del organismo completo. 

Family es la cumbre de la exposición para la gran mayoría, pues incluye la mayor cantidad de herramientas tecnológicas, aprovechadas de una manera excepcional. Es imposible no pensar en sangrar, el proceso de coagulación, en la reparación del tejido, en sanar y ayudar a sanar. Definitivamente representa la parte molecular y celular del álbum, la biología del individuo traducida en la emoción. 

Por último, Notget, en un ambiente fluido, muestra que la amenaza puede ser tomada para conformar la solución. Una espiritualidad dinámica y luminosa, de la miseria a la majestuosidad.

 

A pesar del excelente trabajo tecnológico, creativo, y organizacional, la exposición presenta dos problemas. En primer lugar, no respeta la cronología con la que todo el trabajo es presentado, cuestión que podría convertir la experiencia en confusa para algunas personas. Adicionalmente, hay ocasiones en que el volumen no es suficiente para disfrutar y sumergirse completamente. 

Björk Digital no solo presenta gran innovación tecnológica, y los avances de la realidad virtual; es también una ocasión para abandonar el papel estático del espectador, solamente captando información. Es una oportunidad de involucrarse, no sentir lo que siente la artista, sino sentir con la artista. Una conexión emocional, difícil de lograr, pero por definición, simbiosis. 

Vulnicura es una etapa nostálgica, pero muy preciada para la mayoría, sino es que todos los seguidores de Björk. La forma en que muchas personas se sintieron identificadas por los distintos enfoques, y el sentimiento de empatía, comprensión y, sobre todo, protección. 

Vulnicura es, en cierta medida, respuesta inmune emocional. Una guía para anticipar, conllevar y curar la pérdida del amor, creada a detalle con delicadeza, puntualidad y dominio de la perfección. De Björk para Björk, de Björk para nosotros, y de nosotros para nuestras heridas.