OH, MY DEAR HARRY

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Por Mónica Morales.

Pink is the only true rock and roll color, dijo Paul Simonon, integrante de la banda The Clash, y el esperado lanzamiento del trabajo como solista dentro del disco homónimo de Harry Styles viene impregnado de este color, desde los visuales, pasando por cada una de las canciones, todas con una vibra presente de rock and roll.

Las letras de las diez canciones que constituyen el álbum crean una amalgama con los instrumentos, los cuales tienen una carga de un sonido setentero –inspiración que se cuela hasta el look, tanto de Styles como de los integrantes de la banda- dando como resultado un sonido maduro, muy distinto a lo común denominador dentro de la música pop.

 @Larry702817  at Twitter

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  @leth_hallowey at Twitter

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Harry Styles plasma en cada una de las canciones del álbum historias personales; abre camino hacia su lado más íntimo, pero manejado con la inteligencia suficiente para que siga quedando lugar para el misterio.

Ayer Harry Styles se presentó en el Lunario del Auditorio Nacional en un concierto íntimo, donde el dinero recaudado tiene como fin ser donado a una fundación. La presentación fue un set acústico que el cantante dedicó a la memoria del atentado ocurrido un día antes en Manchester. Sign of the Times ̧ cuya lírica -dentro de las muchas lecturas que podemos darle- parece hacer eco al sentimiento general de los acontecimientos violentos del momento histórico, fue con la que culminó el concierto. Harry prometió volver a nuestro país con un show completo, el cual esperamos ansiosos