¿Quiénes son los “Flat Earthers” y por qué declaran el fin de la ciencia?

Por Redacción

23 de julio, 2019

Imagen: Twitter.

Imagen: Twitter.

Según el portal de noticias NewsWeek México, la organización autodenominada como “The flat earth society” (La sociedad de la tierra plana) es un grupo cada vez con más adeptos alrededor del mundo, movimiento que inició en Estados Unidos. La visión (o misión) de este grupo es combatir lo que ellos consideran como un falso dogma de la ciencia actual, cuyos postulados básicos parten del heliocentrismo y, por ende, de que la tierra es redonda, teorías aceptadas por todas las sociedades científicas del mundo hace ya cientos de años.

Modelo de la tierra plana aceptado por The Flat Earth Society.

Modelo de la tierra plana aceptado por The Flat Earth Society.

Sin embargo, los Flat Earthers (terraplanistas) aseguran que esto es 100% falso, y que las organizaciones gubernamentales como la NASA sólo pretenden seguir prolongando una mentira, a saber, que la tierra es redonda, ya que ellos afirman y supuestamente tienen pruebas de que es plana. Por más descabellado que esto pueda sonar, cada vez son más las personas que aceptan esta “contra-teoría” que propone The flat earth society, por supuesto, con nulas bases científicas. Lo cual no impide que intenten demostrar por otros medios (YouTube, convenciones anuales, etc.) que están en lo correcto e, incluso, algunos académicos ya han empezado a unirse a ellos.

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Hace un par de años, más de 600 ciudades alrededor del mundo se sumaron a la “Marcha por la ciencia”, con la intención de defender los principios básicos de la ciencia moderna en contra de las organizaciones como The Flat Earth Society que intentan erosionar los cimientos teóricos más simples del pensamiento científico, como el de la tierra redonda, el heliocentrismo y hasta el de la necesidad de las vacunas para prevenir o tratar enfermedades. Este fenómeno es cada vez más frecuente no sólo en Estados Unidos sino en varios países, lo cual genera gran inquietud en gran parte de la población. Los centros educativos y las universidades denuncian cada vez más incertidumbre por parte de sus estudiantes, quienes prefieren, o creen más, en un vídeo de YouTube que en lo aprendido en el salón de clases.

En los llamados tiempos de la “post-verdad”, donde el relativismo predomina, miles de personas parecen enfrentar una crisis sobre qué deben creer, o en qué deben confiar, qué es lo que deben aceptar como verdad, incluso si sus nuevas creencias afectan lo aceptado generalmente por la ciencia. Tal es el caso que van más de 700 brotes de sarampión en varios estados de la Unión Americana, ya que son cada vez más padres de familia que se niegan a vacunar a sus hijos por afirmar que todo es una farsa, y que las vacunas son las que en realidad enferman a sus hijos.

En un mundo donde cualquier teoría puede ser considerada como válida, las personas optan por dar sus propias “pruebas” de lo que creen verdadero, y quedan contentos con ello, pensando que los postulados de las ciencias no son más que una gran mentira transmitida por medio del sistema educativo, desde la educación básica hasta la superior. Los Flat Earthers parecen aprovechar esta crisis para sustentar y avivar sus teorías conspiracionistas hasta el punto de la completa irracionalidad, proponiendo “creer en lo que ves”, es decir, aceptar un realismo ingenuo en el que sólo es real lo que puedes ver o tocar, pero no en lo que es teorizado a partir del método científico.

Para estas personas las evidencias científicas son meros cuentos, y prefieren aceptar que la tierra es plana (porque es lo que sus ojos pueden observar) que aceptar que es redonda, ya que, a pesar de toda prueba, se niegan a reconocer si quiera algo tan simple como una fotografía tomada por una sonda espacial, asegurando que se trata de fotomontajes elaborados por la NASA. Pero lo peor de todo es que los adeptos a estas nuevas creencias tampoco aceptan fenómenos como el calentamiento global, y, por supuesto, muchos de ellos demuestran cierto fanatismo religioso-conservador desde el cual defienden sus opiniones. Lo intrigante de todo ello es que sus fieles conspiracionistas cada vez son más, y la lista parece ampliarse con nuevos creyentes alrededor del mundo.