Otras bocas/ Nuevas ansiedades

 

Dibujos y texto por Rodolfo Sousa

Otras bocas

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La secuencia es inmensa pero limitada. A tal punto que se ha sospechado que alguien pueda escribir exactamente lo mismo que ya ha sido escrito anteriormente. No sólo Pierre Menard escribió un Don Quijote idéntico al de Cervantes; Paul Auster hizo el trabajo de traducir las palabras casi ilegibles del cuaderno de Daniel Quinn de la misma forma que Cervantes tradujo los manuscritos de Cide Hamete Benengeli del árabe. También hay determinadas estructuras poéticas (por ejemplo, el soneto) que poseen una métrica y un número de versos fijos, de tal forma que un programa de computadora podría producir todas las combinatorias de endecasílabos de rima grave con catorce versos. Si el gran poeta desconocido está por nacer y llega a conocer los sonetos de la tabla producida por el programa, bien podría usarla cuando la inspiración no le llegue; y si escribe un gran soneto, ¿qué hará cuando descubra que ya estaba escrito?, ¿cómo podrá decir que es suyo? Las combinaciones de las palabras y de las imágenes, adecuaciones de las pequeñas percepciones, difusas, aunque claras en conjunto. Lucrecio dijo que de la misma manera que las letras del alfabeto forman palabras muy distintas, los átomos producen las obras atribuidas a los dioses.

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     Así, el enunciado es colectivo, aún cuando parece haber sido emitido por una singularidad solitaria. El lenguaje sabe las cosas por nosotros, está adentro como un virus, o bien, afuera como un campo magnético.

Debe haber un par de cosas insoportables para el orden. Que lo signado no descanse en el signo. No hay subjetividades, sólo agenciamientos que producen subjetividades en tránsito.

    La escritura y la representación nos dieron el orden, la ley, las reglas, defensa, ataque, veneno, arma de guerra, instrumento de colonización, serpiente, manzana, deseo, pera, hurto, plagio, violación, condena, restitución, repetición. Imposibilidad. Las palabras no significan lo mismo que hace treinta años. La escritura deviene máquina, deviene inhumano. Devenir es una de las posibilidades más fructíferas del agenciamiento. Debería decirse piensa así como se dice relampaguea, suponer el yo es sólo una necesidad práctica. La máquina tiene un reservorio de operaciones y de retroalimentación.

  Debe haber un par de cosas insoportables para el orden. Que lo signado no descanse en el signo. No hay subjetividades, sólo agenciamientos que producen subjetividades en tránsito.*

 * A partir de textos de Gabriel Zaid, GC Lichtenberg, Gilles Deleuze y Félix Guattari, Guy Davenport, William Burroughs, Georges Perec, y Walter Benjamin.

Nuevas ansiedades

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Algunas frases fueron inútilmente escritas para ser leídas sólo por mí, porque ya habían sido enunciadas por alguien más.

Algunas frases fueron escritas para enunciarse en primera persona, hablan por sí solas, como lo que pretende hacer una obra de arte moderna, o como las primeras inscripciones sobre las estelas funerarias. El origen ya ocurrió eternamente.

Algunas frases no tienen lengua.

Algunas frases son reescrituras de otras frases que escribí anteriormente, y si un día se reunieran todos, esas frases podrían interconectarse, pues pertenecen a un mismo texto.

Algunas frases fueron escritas sobre mí o sobre mi trabajo por alguien más y me las adjudiqué, o las reescribí en primera persona.

Ninguna frase esconde su procedencia, aun cuando se omite de dónde se ha tomado.

Todas las frases fueron leídas por interlocutores amados, a veces párrafo a párrafo, para corregirlas o guiarme hacia la siguiente.

Todas las frases, aún plagiadas, tienen plena consciencia de su materialidad, de su locutor, de su escritura, del medio que las propaga.

Ninguna frase afirma o pregunta nada.

Todas las frases son para ti, aún cuando no te las he dicho, ni te las he hecho llegar.